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"Amor y devoción al Sagrado Corazón de Jesús.
Amor y devoción a la Santísima Virgen María.
A San José.
A San José María de Yermo y Parres.
Amor y adhesión a la Iglesia."

Sn. José María de Yermo y Parres

Nuestra Historia «Escuela Yermo y Parres»

Cuando Monseñor Don José de Jesús Ortiz, primer Obispo de Chihuahua, sabe que las Hermanas Siervas del Sagrado Corazón de Jesús y de los Pobres, fundadas por el Padre José María de Yermo y Parres, invitadas por el Padre Provincial Tomás Ipiña, S.J. vienen a la Tarahumara, pide el Padre Provincial, interceda con el Padre Yermo para que le conceda una fundación en la ciudad de Santa Rosalía.

Mientras tanto, el señor Obispo Don José de Jesús Ortiz, ha sido preconizado Arzobispo de Guadalajara y promovido a esa Arquidiócesis y la fundación no se realiza en Santa Rosalía.

El nuevo Obispo de Chihuahua, Don Nicolás Pérez Gavilán, originario de Durango, el 1903 se dirige al padre Yermo solicitando una fundación, no ya para Santa Rosalía, sino para la misma ciudad de Chihuahua.

Palabras textuales del Padre Yermo, en la carta circular del 30 de agosto de 1904 dirigida a las Hermanas: “¿Quién no verá en esto una nueva manifestación y gracia singular encaminada a facilitar el éxito de la Misión de la Tarahumara? En mi concepto, el no considerarlo así, podría reputarse, o como punible ceguedad o como falta absoluta de conocimiento de las industrias humanas de que el Señor suele servirse para la realización de sus obras.  Para más confirmarse de que aquello venía de Dios Nuestro Señor, se añadió la suma facilidad con que pudo arreglarse la fundación; tras cartas y un telegrama de aquel Ilustrísimo Obispo fueron suficientes para dejar todo arreglado, quedando yo prendado de su franqueza y facilidad para expeditar los negocios. Pocas ocasiones he tenido oportunidad de ver tal facilidad y tan grande franqueza cristiana…”

Prosigue el Padre Yermo:  “…Tener el Instituto casa en Chihuahua, equivalía a contar con un lugar donde las Hermanas de la Tarahumara pudieran descansar al emprender el viaje a la Misión, a donde pudieran acudir en caso de enfermedades, y desde donde poder, con más facilidad, auxiliar sus muchas necesidades.”  Concluye el Padre Yermo:  “¡Bendito sea Dios Ntro. Señor, que de esa manera tan evidente se dignó favorecer a la Sociedad en los momentos en que la conducía a la gloriosa Misión de la Tarahumara!

Fueron cinco las Hermanas destinadas a la fundación de la “Amiga de la Obrera”  Llegaron acompañadas de la M. Superiora General M. Concepción García de Quevedo y de la Hna. María Inés Escalante, el día 24 de diciembre de 1903.  Fecha de la fundación de la primera casa en el Norte del país, y en el Estado de Chihuahua.

Los que pidieron la fundación de la “Amiga de la Obrera” a través del señor Obispo Don Nicolás Pérez Gavilán, fueron los señores Don Luis Terrazas y su esposa Doña Carolina Cuilty de Terrazas, quienes siempre se sintieron responsables de esta obra y con mucha generosidad la atendieron.